Al-Azraq: primeras reflexiones

Antes de enfrentar un proyecto debemos tener una idea, ligera tal vez, de la forma en que se va a llevar a cabo. Una reflexión previa nos debe dar un listado de actividades a realizar, planificación de fases, momentos en que aplicaremos cada técnica, relación entre fases, planificación general del proceso, …, podemos afinar cuanto queramos, pero siempre conscientes de que toda esta reflexión previa debe estar abierta a la negociación con los participantes. Nuestra primera aportación es una forma de romper el hielo, de abrir un proceso, pero sin cerrar nada. ¿Esto lo hace inútil? Claro que no, nos obliga a tener un primer enfrentamiento con lo que va a ocurrir, a intentar prever posibles dificultades, establecer momentos clave y presentar todo eso ante una primera asamblea que, obviamente, puede mejorar nuestras primeras reflexiones.