jornada Q_algunas conclusiones

Sabéis todos lo que nos conocéis, y a los que no os lo decimos ahora, que monoD es muy monodisciplinar en su composición, es esta una forma de entenderse en la organización interna que, de momento, nos funciona. Además, ya hace tiempo que perdimos la inocencia y la credulidad con respecto a esos grandilocuentes equipos multidisciplinares que se ponen al servicio de una única disciplina a la que rinden pleitesía, o esos otros equipos multidisciplnares compuestos por gentes de disciplinas más que próximas. Todo para la multidisciplina, pero sin la multidisciplina.
Es por esto que nosotros hemos preferido lo transdisciplinar, lo que rompe las barreras, la seguridad de cada uno, lo que obliga a hablar y entenderse, a abrirse a otros posicionamientos y, de momento, también nos funciona.
Hace poco estuvimos en un foro multidisciplinar en Sevilla, muchos arquitectos hablando de arquitectura, otros hablando de otras cosas (que ya está bien, menos mal) y entre todos ellos, rara avis, un geógrafo y un sociólogo (oui, c’est moi).
Obviamente el enfrentamiento de dos formas muy diferentes de afrontar el hecho urbano hizo que el debate posterior fuese muy intenso, mediamos en las necesidades? las provocamos? el arquitecto puede ver necesidades que a la gente se le escapan? estamos reproduciendo comportamientos de “gated communities” en Europa? es el derecho a la ciudad un conflicto de renta, de clase? se puede ser creativo trabajando con proximidad a los habitantes? puede haber una componente política del ornamento más allá de una decisión puramente individual?…
Estas fueron algunas de las preguntas que surgieron en ese debate; nosotros no las vamos a contestar aquí, cada cual que piense y se posicione, nuestro correo está abierto a sugerencias… mientras tanto os dejamos el texto de la comunicación que presentamos.