los concursos me dan risa, y a usted?

Los concursos de arquitectura, planificación y, en general los que tienen que ver con la ciudad, son procesos un tanto extraños. No hay más que ver la polémica que ha habido con el Concurso de ideas para la reconstrucción de Lorca en cuanto a plazos y posibilidades de calidad de la propuesta, pero esta es una tónica general de los concursos de arquitectura, defendida incomprensiblemente por muchos arquitectos.

Por qué nos dan risa los concursos? Por muchas razones, pero enumeraremos solamente unas cuantas:

  • los plazos en los que se suele mover un concurso, como hemos dicho, suelen impedir cualquier reflexión verdaderamente profunda sobre el tema en cuestión
  • estos plazos exiguos hacen que muchas veces se prime la forma sobre el contenido de las propuestas, que proyectos chulos, molones y resultones ganen a pesar de estar completamente vacíos
  • esta “molonez” (término que escuche por primera vez en un estudio de arquitectura) no entiende de dificultades estructurales ni de presupuestos y pasa muchas veces por alto ciertas limitaciones evidentes del emplazamiento, vamos, que el 3D es muy sufrido y permite presentar, tal vez no grandes mentiras, pero si mentirijillas y medias verdades como resultados reales. Claro, luego si se gana se presenta un modificado y listo, aunque ahora con la crisis…
  • esto nos lleva a la existencia de estudios “profesionalizados” en presentar concursos a costa de explotar estudiantes y que le tienen la medida tomada a estas cositas guays que te hacen ganar
  • lo de lo multidisciplinar también es cosa graciosa, en estos pseudoequipos se vive una verticalidad malsana que tiene en su cumbre a un director, el arquitecto, esto hace que todo intento de generar una propuesta común nazca viciado por estas posiciones de poder. Lo peor es que cuando se intenta genera equipos transdisciplinares las bases del concurso, o los plazos, o las valoraciones hacen que sea una quimera. Por cierto un arquitecto y un ingeniero ya son un equipo multidisciplinar… me parto!!!
  • Para finalizar diremos que la propia lógica del concurso hace que cualquier vinculación con lo social tenga mucha dificultad para salir adelante, problemas enquistados durante años pretenden encontrar respuestas en estudios aislados de la realidad en plazos irrisorios de tiempo. Cómo vas a permitirte salir a ver que pasa en la calle si tienes que preparar en 20 días una memoria, tres A1 con secciones, fotomontajes, plantas, 3D…?

Por todo esto y por nuestra creencia en que las cosas se pueden hacer de forma diferente queremos dar apoyo a los compañeros de La Anéctota.